PENAS DE HASTA 15 AÑOS PARA LOS SECUESTRADORES DE UNA FAMILIA EN UN COUNTRY DE LA COMUNIDAD JUDÍA

Los asaltantes, torturadores y extorsionadores de una familia en un country de la localidad bonaerense de Tristán Suárez en marzo de 2016 fueron condenados a penas de hasta 15 años de prisión por el delito de "secuestro extorsivo triplemente agravado".

  El Tribunal Oral Federal número dos de La Plata condenó a 15 años de prisión a los ya detenidos Marcelo Proz, Maximiliano Montenegro y Carlos Padilla Ardohain, y a 14 a Sebastián Garay, por los hechos que damnificaron a la familia del secretario judicial Julián Rubinska y a otra familia amiga con la que cenaban cuando ocurrió el asalto.
   Todos fueron sorprendidos en una casa del country CISSAB, de la comunidad judía, por un grupo de asaltantes que lograron ingresar tras burlar supuestamente un cerco perimetral.
   Tres encapuchados irrumpieron en el lugar, maniataron y golpearon a los comensales, obtuvieron unos siete mil pesos que la familia tenía destinados a una obra de gas, se apoderaron de joyas y hasta de juguetes de los niños.
   Los agresores exigían más dinero y así, secuestraron a uno de los mayores, lo llevaron al extremo de forzarlo a elegir a cuál de sus hijos se iban a llevar también cautivo y finalmente obtuvieron unos 50 mil dólares de rescate, tras una odisea que se prolongó durante tres horas.
   Tras el pago del rescate, con dinero obtenido en la casa de otro familiar, los secuestrados fueron abandonados en un descampado cercano a una autopista y uno de los hijos del matrimonio invitado a la cena, que padece una forma de autismo, quedó con secuelas que aún persisten.
   Según se ventiló en el juicio, el niño «se puso a los gritos.
  No siempre entiende todo. Tiene trastorno por espectro autista (TEA)», explicó la madre, quien rompió en llanto al recordar que uno de los asaltantes les ordenó: «Callen a las criaturas. No me importa que tenga autismo!».
   «Estos hombres que demostraron un ánimo cruel, en muchos aspectos inhumano y pletórico de impiedad», dijo el abogado de las víctimas, Daniel Stragá, quien había reclamado la pena de 20 años de cárcel para cada uno de los cuatro imputados.
   El fiscal de juicio, Hernán Schapiro, había pedido la pena de 18 años para cada uno y el tribunal difirió para la semana próxima la lectura de los fundamentos de la condena.
   Los condenados fueron identificados dos años después de los hechos gracias a un paciente trabajo de entrecruzamientos de impactos de antenas de teléfonos celulares y Nextel y por un detalle que permitió llegar hasta uno de ellos por un parecido con el futbolista Ángel Di María.

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