Una fuerte tensión se instaló en el núcleo del poder ejecutivo por el manejo comunicacional de la crisis que atraviesan los préstamos hipotecarios en el país.
Según trascendidos del entorno gubernamental, varios integrantes del gabinete nacional consideran necesario un cambio en la vocería presidencial para abordar de manera más efectiva la problemática que afecta al sector inmobiliario.
La gestión comunicacional de Manuel Adorni habría generado malestar en distintas carteras ministeriales, que ven la necesidad de contar con un portavoz especializado en temas financieros para enfrentar las consultas de la prensa.
El conflicto en torno a los créditos para vivienda se intensificó en las últimas semanas, con bancos que modificaron condiciones y usuarios que denuncian cambios unilaterales en las tasas de interés.
Fuentes cercanas al Ejecutivo indicaron que la discusión sobre el futuro de la vocería presidencial incluye la posibilidad de designar a un funcionario con mayor experiencia en el área económico-financiera.
La crisis hipotecaria puso en evidencia las dificultades del Gobierno para comunicar medidas técnicas complejas, especialmente cuando involucran al sistema bancario y a miles de familias que accedieron a préstamos para la compra de sus viviendas.
Mientras tanto, desde Casa Rosada no confirmaron oficialmente ningún movimiento en la estructura comunicacional, aunque reconocieron que el tema genera “análisis permanente” dentro del equipo de trabajo presidencial.
La situación refleja las tensiones internas que atraviesa el Ejecutivo ante uno de los desafíos más complejos en materia de política habitacional de los últimos años.


