Oriana Sabatini volvió a referirse a la posibilidad de que su esposo, Paulo Dybala, regrese a Argentina para jugar en Boca Juniors. En esta ocasión, la modelo y personalidad mediática expresó un temor recurrente: el trato que recibiría el delantero de la prensa deportiva local si concreta su llegada al país tras el Mundial 2026. “Si viene a Argentina sean buenos, ya veo que viene y los periodistas lo matan”, comentó la sobrina de Gabriela Sabatini, quien advirtió sobre los “factores a tener en cuenta” en caso de que el futbolista de la Roma tome esa decisión. Las declaraciones de Oriana se realizaron en el contexto de las especulaciones permanentes que rodean el futuro profesional de Dybala, quien ha sido vinculado múltiples veces con el club de la Ribera como posible refuerzo para 2026 o 2027.
Hartazgo mediático
La esposa del atacante mostró su cansancio ante las constantes preguntas sobre este tema. “Si me dieran un dólar por cada vez que me dijeron lo de Boca sería millonaria”, expresó con tono irónico durante una conversación reciente. Sabatini enfatizó que, más allá de los rumores y la especulación, su prioridad está en mantener la unidad familiar independientemente del destino profesional de Paulo. “Paulo siempre logró hacer su hogar en donde le tocó estar. Nosotros somos una familia y terminamos estando bien en donde estemos juntos”, señaló la modelo de 26 años, quien destacó que aunque ella tiene “preferencias personales”, lo fundamental es que ambos se encuentren “felices”.
Incertidumbre sobre el futuro
La declaración de Oriana refleja la complejidad de las decisiones que enfrenta Dybala a nivel profesional y familiar. Aunque no descartó un eventual retorno a Argentina, la joven advirtió que la felicidad del matrimonio podría encontrarse “en otro lugar” fuera de su país natal. Esta posición contrasta con el interés constantemente renovado de los hinchas de Boca en contar con el atacante, quien ganó dos títulos con el club en 2014 y 2015 antes de emigrar a Europa. El futbolista, de 30 años, se encuentra actualmente en el AS Roma tras su polémico paso por el Inter de Milán, donde enfrentó críticas por su desempeño. Su regreso al fútbol argentino sigue siendo materia de debate entre periodistas especializados, aunque hasta ahora no existe un acuerdo concreto entre Dybala y Boca.



