Boca quedó tercero en el Grupo D de la Copa Libertadores 2026 tras la cuarta fecha y ya conoce con exactitud qué necesita para clasificarse a los octavos de final. El empate sin goles entre Universidad Católica de Chile y Cruzeiro movió el tablero de posiciones y complicó aún más la situación del Xeneize, que ahora debe ganar sus dos próximos encuentros, ambos como local en La Bombonera, para garantizar su permanencia en la competencia continental.
La situación matemática de Boca
Con seis puntos acumulados, el equipo azulgrana está eliminado matemáticamente en este momento. Universidad Católica y Cruzeiro comparten la punta con siete unidades cada uno, aunque los chilenos lideran por diferencia de goles. Barcelona de Guayaquil cierra la tabla con tres puntos, tras su victoria ante Boca en la fecha anterior.
El escenario para Boca es claro: deberá empatar como mínimo contra Cruzeiro en el próximo partido y luego ganar contra Universidad Católica para llegar a los diez puntos. Con ese resultado, superaría a los chilenos en el desempate olímpico si es que pierden ante Barcelona en la próxima fecha. Sin embargo, el Xeneize no controla su destino completamente, ya que depende también de otros resultados.
El escenario ideal sería ganar ambos encuentros. Con once puntos garantizaría no solo la clasificación a octavos, sino también el primer lugar del grupo y la ventaja de disputar los cruces de ida y vuelta como local. Cruzeiro, por su parte, podría ganar la zona si logra una victoria en Belo Horizonte ante Barcelona, lo que lo llevaría a once puntos.
El peor escenario: quedar afuera en la próxima fecha
Existe un escenario catastrófico que podría sellar el destino del Xeneize incluso antes de que se dispute su último partido. Si Cruzeiro gana en La Bombonera y Universidad Católica vence a Barcelona en Chile, ambos equipos llegarían a diez puntos. Con esa situación, Boca ya no podría alcanzarlos ni siquiera ganando su encuentro final, quedando eliminado de manera anticipada.
Este panorama refleja la complejidad de un grupo que quedó muy parejo. Los números hablan de un Boca que no ha podido rendir como se esperaba. La derrota con Barcelona fue un golpe importante que ahora obliga a ganar dos encuentros consecutivos, algo que no siempre es fácil para un equipo que busca recuperarse.
Los hinchas del Xeneize saben que La Bombonera puede ser una fortaleza en estas circunstancias. El apoyo de la cancha será fundamental para revertir una situación que parecía más controlada hace pocas fechas. Boca tiene la oportunidad de escribir su propio destino en la próxima semana.
Próximos compromisos
El cronograma está definido. Primero llegará Cruzeiro a la Bombonera en un partido donde el empate no será suficiente. Luego, en la fecha final, Universidad Católica visitará Buenos Aires con las mismas exigencias para el Xeneize. Dos finales seguidas en casa, dos partidos en los que no hay margen para el error ni para excusas.
El fútbol argentino observa atentamente cómo Boca intenta salvar una campaña que no fue la esperada. La Copa Libertadores nunca perdona a los equipos que no mantienen la concentración, y esta edición 2026 no será la excepción.



