El taiyaki es un clásico de la pastelería japonesa que conquistó las redes sociales por su inconfundible forma de pescadito y su textura crujiente por fuera, suave por dentro. Aunque tradicionalmente se rellena con pasta de porotos rojos, las versiones modernas incluyen chocolate, dulce de leche y crema pastelera. Su nombre tiene raíces profundas: “tai” refiere al besugo rojo japonés, un pez asociado con la buena fortuna en Japón, mientras que “yaki” significa cocido a la plancha. Esta combinación lo convierte en una opción original para acompañar la merienda con los más chicos.
Ingredientes y preparación paso a paso
La receta es sorprendentemente accesible. Necesitás 150 gramos de harina de trigo, una cucharadita de polvo para hornear, un huevo, dos cucharadas de azúcar, 180 mililitros de leche, esencia de vainilla, una pizca de sal y aceite o manteca para el molde. Para el relleno, contá con 150 gramos de dulce de leche, chocolate o crema pastelera según tu preferencia.
El primer paso consiste en mezclar la harina, el polvo para hornear, el azúcar y la sal en un recipiente. Luego agregá el huevo, la leche y la esencia de vainilla, batiendo hasta obtener una masa homogénea similar a la de los panqueques, sin grumos grandes. Es fundamental lograr esa consistencia uniforme para un resultado óptimo.
Calienta el molde para taiyaki —disponible en tiendas de artículos de cocina o plataformas online— y engrásalo levemente con aceite o manteca para evitar que la masa se pegue. Verte una pequeña cantidad de masa en el molde, agregá una cucharada de tu relleno elegido en el centro y cubrí con un poco más de preparación sin excederte. Cierra el molde y cocina a fuego medio-bajo durante unos minutos por cada lado hasta que la masa esté dorada y bien cocida internamente. El tiempo varía según el molde y la intensidad del fuego, por eso es recomendable ir verificando. Desmolda con cuidado y dejá reposar unos minutos antes de servir, ya que el relleno puede estar muy caliente y podría quemar.
Alternativas si no contás con el molde específico
No todos tienen acceso a un molde de taiyaki, pero eso no es impedimento para disfrutar este dulce. Si disponés de una wafflera común, verte una capa de masa, colocá el relleno en el centro y cubrí con un poco más de preparación. Cociná hasta que quede dorado, siguiendo las instrucciones de tu aparato. El resultado será ligeramente diferente en forma pero igualmente sabroso.
La sartén es otra opción viable: preparás pequeños panqueques gruesos, colocás chocolate o dulce de leche en el centro y cubrís con un poco más de masa. Cociná a fuego bajo de ambos lados hasta que estén bien hechos. Esta versión casera mantiene la esencia del postre aunque pierda la forma característica.
También podés utilizar moldes para muffins: llenálos hasta la mitad con masa, agregá el relleno y cubrí con más preparación. Horneá a 180 grados hasta que estén cocidos. Esta alternativa funciona bien y los resultados son consistentes. Cualquiera de estos métodos permite disfrutar del postre sin necesidad de equipamiento especializado, adaptándote a lo que tenés disponible en la cocina.
El taiyaki se ha convertido en tendencia viral no solo por su sabor sino por su apariencia única y fácil de fotografiar. Prepararlo en casa resulta económico, divertido y una excelente actividad para compartir con los chicos, quienes disfrutarán tanto de armar como de comer este dulce de origen oriental que cada vez gana más adeptos en Argentina.



