Comenzó en Misiones el juicio contra Jonathan Nazareno Ferreira, alias “El Polaquito”, acusado de asesinar a un amigo e intentar matar a su pareja durante una cena que terminó en tragedia. El 4 de abril de 2022, una invitación a compartir bebidas alcohólicas derivó en un homicidio y abuso sexual agravado en la localidad de Eldorado. El Tribunal Penal 1, integrado por los jueces Atilio León, Liliana Komisarski y Oscar Fabbiane, escucha el debate desde el martes a puertas cerradas. El acusado se negó a declarar en la primera jornada, ejerciendo su derecho a guardar silencio durante las instancias posteriores del juicio.
El relato desgarrador de la sobreviviente
Bruno Méndez concurrió a la vivienda ubicada en el barrio Villa Alta de Eldorado junto a su pareja, una joven de 18 años, y el pequeño hijo de ella. Lo que comenzó como una reunión entre amigos derivó en una brutal agresión cuando una discusión sin previo aviso escaló hacia la violencia extrema. Según la acusación fiscal, Ferreira atacó brutalmente a Méndez hasta dejarlo en estado de agonía, momento que aprovechó para someter sexualmente a la joven durante varias horas mientras el cuerpo de su amigo permanecía en el mismo lugar. El delito imputado es homicidio criminis causa en concurso real con abuso sexual con acceso carnal.
La jornada más difícil del debate se produjo cuando la víctima sobreviviente fue citada a declarar. Antes de dirigirse al tribunal, la mujer solicitó explícitamente no mantener contacto visual con su agresor. Ante la negativa inicial de Ferreira y la recomendación posterior de su defensor, el acusado fue trasladado a una sala contigua para presenciar la audiencia sin estar frente a frente con la víctima. En un relato que se extendió varios minutos, la joven detalló con precisión cómo logró escapar de la casa junto a su hijo tras horas de calvario, salvando ambas vidas en medio de la desesperación.
El testimonio de un vecino resultó fundamental para corroborar la versión de los hechos. El hombre recordó haber escuchado los pedidos de auxilio y precisó cómo tuvo que desmantelar parte de un muro de chapas para permitir que la mujer y el niño lograran escapar de la propiedad donde estaban atrapados. Esta declaración no solo respalda la versión de la víctima sobre su fuga, sino que confirma el estado de terror y desesperación extrema en que se encontraba cuando intervino la Policía de Misiones.
Antecedentes y desarrollo del proceso judicial
La instrucción de la causa evidencia que el imputado no solo terminó con la vida de su amigo, sino que sometió sexualmente a la joven durante un prolongado período mientras permanecía en el lugar presenciando la tragedia. El bebé estuvo presente durante toda la secuencia de violencia, un factor que agrava aún más la situación de terror vivida por la madre.
El debate comenzó con un fuerte cruce entre la defensa y el tribunal. Los abogados de Ferreira intentaron anular parte de la investigación con un planteo que fue rechazado de plano por los jueces para proceder con la lectura formal de los cargos. La estrategia defensiva parece apuntar a cuestionar la validez de ciertos elementos probatorios, aunque aún no ha quedado clara la línea argumentativa que seguirá la defensa.
La negativa del acusado a declarar en esta etapa inicial es una decisión táctica común en procesos penales. Ferreira mantiene su derecho a guardar silencio, reservándose la posibilidad de testificar en instancias posteriores del debate si así lo decide. Sin embargo, la contundencia de los testimonios de la víctima y del vecino posiciona a la fiscalía en una situación ventajosa para fundamentar su acusación. El tribunal continuará recibiendo declaraciones de testigos y peritos en las próximas sesiones para determinar la culpabilidad del imputado en este caso que conmocionó a la comunidad misionera.



