La Casa Rosada vivió horas de tensión luego de que trascendieran fuertes versiones sobre una posible salida del vocero presidencial. En medio de este clima de incertidumbre, el mandatario decidió convocar a una reunión urgente en la quinta presidencial.
El encuentro se desarrolló durante la tarde en Olivos, donde ambos funcionarios mantuvieron una extensa charla que se prolongó por más de dos horas. Fuentes cercanas al gobierno confirmaron que la cita había sido pautada con carácter reservado y sin agenda oficial.
Las especulaciones sobre un posible alejamiento del portavoz oficial comenzaron a circular en las últimas 48 horas en los pasillos del poder. Distintos medios porteños recogieron estas versiones, aunque desde el entorno presidencial evitaron realizar declaraciones públicas al respecto.
El vocero presidencial había mostrado en las últimas semanas cierto malestar por algunas decisiones comunicacionales del gobierno, según revelaron allegados al funcionario. Esta situación habría generado rispideces internas que derivaron en los rumores de renuncia.
Desde que asumió el cargo, el portavoz se convirtió en una de las figuras más expuestas del gabinete nacional. Su rol protagónico en las conferencias de prensa diarias lo posicionó como uno de los principales referentes del oficialismo ante los medios.
La reunión de Olivos buscaría despejar cualquier malentendido y reafirmar la continuidad del funcionario en su puesto. El presidente habría expresado su confianza plena en el trabajo desarrollado por su vocero durante estos meses de gestión.
Hasta el momento, ninguno de los protagonistas realizó declaraciones oficiales sobre el contenido del encuentro. El hermetismo que rodea esta situación alimenta las especulaciones sobre posibles cambios en la estructura comunicacional del gobierno nacional.


