La Manzana de las Luces albergará desde este miércoles un nuevo ciclo de cine dedicado a uno de los períodos más vibrantes y clandestinos del rock argentino. Durante mayo, la histórica Sala de Representantes proyectará cuatro películas y documentales que rescatan la esencia de la escena musical de los años 80 y 90, una década marcada por la creatividad, la resistencia y la consolidación de bandas que marcaron generaciones.
El ciclo inicia el 6 de mayo con “Fuck you! El último show”, dirigida por José Luis García, una producción que captura la intensidad de esos años de experimentación y libertad artística. Le sigue, el 13 de mayo, “Cemento, el documental”, dirigido por Lisandro Carcavallo, que se enfoca en uno de los lugares más emblemáticos de la música underground porteña y en la comunidad que orbitaba alrededor del legendario recinto ubicado en Balvanera. El 20 de mayo llega “Cenizas y diamante”, la película sobre Don Cornelio y la Zona dirigida por Ricky Piterbarg, banda que representa la fusión entre el punk y la psicodelia. Cierra el ciclo el 27 de mayo “Parakultural: 1986-1990”, dirigida por Natalia Villegas y Rucu Zárate, un documental que recorre la historia de uno de los espacios más importantes para la difusión del rock alternativo en la ciudad.
Todas las proyecciones comienzan a las 18 horas en Perú 222, en pleno corazón de San Telmo, uno de los barrios con mayor tradición cultural de Buenos Aires. El acceso a este ciclo constituye una oportunidad para que nuevas generaciones conozcan la historia de bandas y espacios que definieron la identidad sonora y contracultural del país durante décadas.
El underground porteño como patrimonio
La programación responde a una iniciativa de recuperación de la memoria colectiva alrededor del rock argentino, un fenómeno que trascendió la música para convertirse en expresión política, social y artística. Los años 80 y 90 fueron testigos de una escena prolífica que se desarrolló en bares, salas pequeñas y espacios alternativos, muchos de los cuales ya no existen pero cuyos legados permanecen en documentales y películas que rescatan sus historias.
La Manzana de las Luces, un sitio histórico declarado Monumento Histórico Nacional, que funcionó como centro de poder intelectual desde la época colonial, vuelve a servir como plataforma para la reflexión sobre el patrimonio cultural argentino. En este caso, la cultura popular y la música como expresión de identidad nacional.
Instituciones culturales de Buenos Aires han priorizado en los últimos años la documentación y proyección de contenidos sobre el rock argentino, reconociendo su importancia en la construcción de narrativas urbanas y resistencia durante períodos de represión y censura. Estos documentales y películas permiten que el público acceda a testimonios, imágenes de archivo y análisis sobre cómo la música fue un vehículo de expresión en momentos críticos de la historia argentina.
El ciclo refleja además una tendencia global de revalorización del cine documental como herramienta para preservar memorias colectivas. En Buenos Aires, espacios como este funcionan como guardianes de historias que de otro modo correrían riesgo de perderse. Las cuatro producciones programadas representan distintos enfoques: desde la perspectiva intimista de bandas específicas hasta la visión panorámica de movimientos y espacios que marcaron época.
Una ventana al pasado reciente
Para historiadores de la música y estudiosos de la cultura argentina, este ciclo representa una oportunidad invaluable de acceder a materiales que documentan un período de extrema fertilidad creativa. El rock argentino de los 80 y 90 no fue solo un fenómeno musical, sino un movimiento que abarcó artes visuales, literatura, cine y performance.
Muchos de quienes vivieron esos años en la ciudad seguirán en vivo las proyecciones como una experiencia nostálgica y reflexiva, mientras que las nuevas generaciones podrán comprender cómo sonaba y se veía la Buenos Aires de esas décadas a través de la perspectiva de quienes la protagonizaron.
La entrada al ciclo es gratuita, lo que democratiza el acceso a este contenido cultural. La Manzana de las Luces, ubicada a pocas cuadras del Casco Antiguo y rodeada de librerías, galerías y espacios culturales, constituye el sitio ideal para este tipo de iniciativas que buscan fortalecer la identidad cultural porteña.



