El programa de “Mercados Bonaerenses” de la Provincia de Buenos Aires alcanzó en enero de 2026 un récord histórico de participación y ventas, logrando que los productores locales de alimentos frescos comercialicen sus productos sin intermediarios en las plazas de los 135 municipios. Esta iniciativa busca combatir la inflación en los alimentos básicos, garantizando precios hasta un 30% más bajos que en las grandes cadenas y fortaleciendo la economía social y el arraigo en las pequeñas comunidades rurales bonaerenses.
Los mercados han incorporado tecnología de pago digital unificada y estaciones de reciclaje en los mismos predios, fomentando el consumo responsable y la reducción de la huella de carbono del transporte de alimentos. El Gobierno de la Provincia resalta que potenciar el consumo de cercanía es la clave para la soberanía alimentaria nacional, permitiendo que el vecino de barrio acceda a productos de calidad superior cosechados pocas horas antes en los cordones hortícolas de la región.
Durante enero, se han realizado ferias especiales de verano en los distritos turísticos de la costa y las sierras, atrayendo a visitantes interesados en la gastronomía artesanal y los productos regionales de identidad bonaerense. La calidad de los quesos, embutidos y conservas ofrecidos ha posicionado a estos mercados como una alternativa de confianza y calidez, reconstruyendo el vínculo entre el productor del campo y el consumidor de la ciudad en un entorno de comercio justo y solidario.
Los vecinos han valorado positivamente la transparencia de los precios y la posibilidad de conocer el origen de lo que comen, destacando que el apoyo a los mercados regionales dinamiza el comercio de barrio y genera empleo local genuino. En enero de 2026, la Provincia de Buenos Aires reafirma su identidad productiva, utilizando la comercialización directa como herramienta de progreso social y bienestar familiar para todos los bonaerenses sin distinción.
El objetivo para finales de año es la creación de mercados fijos con infraestructura de frío en los principales centros urbanos del conurbano, buscando que la alimentación de calidad sea un derecho accesible de forma permanente y sustentable.



