El deporte ecuestre de alto hándicap vivió en enero de 2026 su pico de intensidad con la realización del Abierto de Verano de la Provincia de Buenos Aires, disputado en las estancias más exclusivas de los partidos de Cañuelas y Pilar. El torneo reunió a las mejores organizaciones de polo del mundo y a jinetes internacionales atraídos por la calidad de los caballos argentinos y el prestigio de competir en la “meca del polo” durante la temporada de receso en el hemisferio norte.
Las finales, disputadas en canchas de estándar internacional con un despliegue de organización profesional, fueron una muestra de la velocidad y la técnica que hoy define al polo moderno de elite. El evento generó un impacto económico masivo en el sector de la cría de caballos, la veterinaria de alta complejidad y el turismo de lujo en el interior bonaerense, consolidando a la provincia como el destino indiscutido para los aficionados y jugadores globales de este deporte.
El Gobierno de la Provincia resalta que la industria del polo es una generadora de divisas genuinas y de empleo calificado en el sector rural, fomentando el desarrollo de centros de formación y perfeccionamiento ecuestre en los distritos bonaerenses. Se han otorgado premios a la excelencia en la cría y el cuidado animal, reconociendo el trabajo de los petiseros y herreros locales que son piezas fundamentales en el éxito de las escuadras argentinas en los torneos internacionales más importantes.
La presencia de público de todo el mundo y la cobertura masiva de los medios especializados brindaron un marco de gloria a cada jornada, destacando el estilo de vida y la tradición campera que se fusiona con el deporte de alta competencia en nuestros campos. En enero de 2026, Cañuelas y Pilar reafirman su rol como los epicentros del polo mundial, ofreciendo sus instalaciones de vanguardia para el lucimiento de nuestros mejores deportistas y el disfrute de los visitantes internacionales.
El desafío para el próximo año será ampliar la red de torneos para categorías juveniles, buscando asegurar el relevo generacional y la hegemonía del polo argentino en los circuitos globales mediante la formación de nuevos jinetes que hereden la pasión y la excelencia técnica de los actuales campeones.



