El mes de febrero ha encendido las alarmas en el sector bancario y de seguridad informática debido a una nueva ola de ciberdelitos que afectan a miles de argentinos. Los delincuentes están utilizando herramientas de inteligencia artificial para clonar voces y rostros en videollamadas falsas, logrando engañar a los usuarios para que entreguen sus claves de home banking o realicen transferencias inmediatas. Esta modalidad, conocida como “deepfake scams”, ha proliferado especialmente durante las vacaciones, aprovechando que los usuarios están más relajados y fuera de sus rutinas habituales. Las denuncias recibidas por las fiscalías especializadas en delitos informáticos indican que los objetivos principales son los adultos mayores, aunque cada vez más jóvenes caen en estafas vinculadas a falsas promociones de viajes o alquileres inexistentes en la costa. Los bancos han reforzado sus sistemas de validación biométrica y están enviando alertas constantes a sus clientes recordando que ninguna entidad financiera solicita contraseñas por teléfono o redes sociales. Es fundamental activar el doble factor de autenticación en todas las aplicaciones críticas y desconfiar de cualquier pedido de dinero urgente, incluso si parece provenir de un contacto conocido. La ciberseguridad se ha vuelto una prioridad nacional, con el Ministerio de Seguridad lanzando campañas de prevención en aeropuertos y terminales de ómnibus. La recomendación de los expertos es clara: ante la menor duda, cortar la comunicación y verificar la información a través de los canales oficiales de las instituciones involucradas. El robo de identidad y el vaciamiento de cuentas son delitos que crecen en complejidad, exigiendo un usuario cada vez más informado y cauteloso en el entorno digital.



