La noche del Monumental se transformó en un santuario de agradecimiento para despedir a Marcelo Gallardo en su último partido como director técnico de River Plate. El “Muñeco”, el entrenador más laureado de la historia del club, cerró su ciclo con un triunfo por 3 a 1 ante Banfield, en un encuentro cargado de simbolismos y lágrimas en las tribunas.
Desde horas antes del partido, la ovación fue constante para el DT que transformó la identidad del club en la última década. En su discurso final, Gallardo agradeció a la dirigencia, a sus jugadores y, especialmente, a los hinchas por el “pleito y pleitesía” demostrados durante todos sus años al frente del equipo. El técnico pidió que el club siga manteniendo la vara alta y el respeto por el estilo que recuperó durante su gestión.
Tras el pitazo final, la emoción desbordó el campo de juego cuando sus hijos y familiares se sumaron a una vuelta olímpica simbólica. Con su partida, River inicia una etapa de transición profunda para elegir un sucesor que pueda cargar con el pesado legado del técnico que devolvió la gloria continental a Núñez.



