Una avioneta de transporte de caudales se estrelló el sábado pasado en la localidad de Minga Guazú, Paraguay, desencadenando una tragedia que combinó el accidente aéreo con saqueos masivos. El Cessna 4020B, matrícula ZP-BEE, transportaba aproximadamente 5 millones de dólares y 15 millones de reales brasileños en efectivo cuando experimentó una falla técnica en su motor izquierdo cerca de Ciudad del Este. El piloto Fernando Noldin murió en el impacto, mientras que el copiloto Yeruti Núñez fue hallado en condición estable y otros dos ocupantes fueron hospitalizados con pronóstico reservado.
Los saqueos tras el impacto
Minutos después del choque, residentes de las zonas rurales circundantes se acercaron a los restos de la aeronave dispersos por el terreno y comenzaron a recoger billetes. El comisario Carlos Duré confirmó que se sustrajeron cerca de 2 millones de dólares del lugar del accidente. El impacto fue tan violento que la dispersión del dinero en efectivo motivó una recolección masiva e inmediata de los vecinos, quienes aprovecharon los primeros momentos de confusión mientras se activaban los protocolos de emergencia.
La Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) de Paraguay registró una Alerta 2 a las 15:38 y una Alerta 3 a las 15:50, minutos antes de que se perdiera el contacto definitivo con la aeronave. Los peritajes técnicos se enfocaron en analizar las fallas del motor izquierdo que provocó el accidente. Las autoridades paraguayas mantienen una vigilancia especial en la región fronteriza con Brasil y Argentina, donde existe presencia de grupos criminales que estarían utilizando uniformes falsos para intentar recuperar parte del botín mediante extorsiones a civiles que participaron en los saqueos.
Investigación en curso
El caso genera preocupación en los organismos de seguridad de la región fronteriza. Más allá de determinar las causas técnicas del accidente aéreo, los investigadores deben esclarecer quiénes fueron los responsables de los saqueos y dar con el paradero de los aproximadamente 2 millones de dólares sustraídos. La operación de rescate confirmó que tres personas sobrevivieron al impacto, aunque dos de ellas permanecen hospitalizadas en condición delicada.
El incidente pone de relieve los riesgos de las operaciones de transporte de dinero en efectivo a través de avioneta, especialmente en zonas fronterizas donde la presencia estatal es limitada y la actuación de bandas criminales constituye una amenaza permanente. Las autoridades paraguayas continúan con los procedimientos de peritaje técnico y las investigaciones por robo en la escena del accidente.
Conclusión
El siniestro en Minga Guazú dejó un saldo de una muerte confirmada, tres heridos y pérdidas de aproximadamente 2 millones de dólares por saqueos. Mientras Paraguay investiga las fallas mecánicas del Cessna, las fuerzas de seguridad fronteriza permanecen alertas ante posibles intentos de grupos criminales por recuperar parte del dinero sustraído. El caso evidencia vulnerabilidades en los operativos de transporte aéreo de caudales en zonas fronterizas de difícil control.



