Eduardo Coudet enfrenta un verdadero rompecabezas de cara al clásico del domingo ante Racing en Avellaneda. El desgaste físico que dejó el partido por Copa Sudamericana ante Blooming obligará al entrenador de River a implementar rotaciones en un momento crítico del calendario, con tres compromisos de alta exigencia en apenas una semana.
El parte médico complica la planificación
La principal incógnita pasa por Sebastián Driussi, quien debió ser reemplazado en el entretiempo del encuentro ante el equipo boliviano por una nueva entorsis de tobillo. Su presencia en el Cilindro dependerá de cómo evolucione en las próximas horas y del nivel de riesgo que el cuerpo técnico esté dispuesto a asumir. En caso de no llegar en condiciones, Maximiliano Salas y Joaquín Freitas aparecen como alternativas.
Germán Pezzella también genera preocupación. El defensor central, que atravesó más de siete meses de inactividad, tuvo que ingresar de manera imprevista tras la expulsión de Lucas Martínez Quarta. Pese a mostrar un rendimiento aceptable, los calambres en uno de sus gemelos lo obligaron a pedir el cambio sobre el final. Con Lautaro Rivero sancionado, Paulo Díaz y Tobías Ramírez se postulan para ocupar el puesto si el ex Betis no se recupera.
El mediocampista Aníbal Moreno, titular indiscutido en los 14 partidos que River disputó en el año, finalizó el encuentro muy exigido físicamente. Un pique para cubrir un pelotazo largo en los últimos minutos lo dejó visiblemente resentido, por lo que un descanso preventivo podría evitar una lesión de mayor gravedad.
Acuña vuelve y Colidio podría descansar
Una buena noticia para Coudet es el regreso de Marcos Acuña, lo que permitiría darle descanso a Matías Viña. El lateral uruguayo terminó muy desgastado luego de soportar la sobrecarga ofensiva de Blooming sobre su sector durante la segunda mitad, cuando el extremo Guilmar Centella ingresó y generó constante peligro.
Facundo Colidio es otro de los futbolistas que mostró signos evidentes de cansancio en el cierre del partido. El delantero podría tener minutos de descanso, ya sea ante Racing o en el compromiso del miércoles próximo frente a Carabobo por Copa Sudamericana.
El panorama se torna aún más complejo considerando que después del encuentro ante la Academia y el duelo copero, River deberá afrontar el Superclásico ante Boca el fin de semana siguiente, lo que obliga a Coudet a administrar las cargas con precisión quirúrgica para no llegar diezmado al cruce más importante del fútbol argentino.



