Serena Andreatta, una joven rosarina de 26 años, murió el jueves pasado en Australia tras el vuelco del micro turístico en el que viajaba. El siniestro ocurrió en la autopista Bruce, en el estado de Queensland, cuando el FlixBus que trasladaba a 28 pasajeros volcó a unos 135 kilómetros de Townsville. La joven fue rescatada con vida y derivada de urgencia al hospital, pero falleció horas después por la gravedad de las heridas. Otras 17 personas resultaron heridas en el accidente. Andreatta estaba recorriendo Australia como parte de un viaje prolongado por distintos países, después de pasar semanas en el sudeste asiático junto a amigas.
La vida de una viajera incansable
Serena Andreatta había construido su existencia alrededor de la aventura y el viaje constante. Oriunda de Rosario, estudió una tecnicatura en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Nacional de Rosario y desde años atrás compartía en redes sociales las experiencias de sus desplazamientos por el mundo. Con doble ciudadanía argentina e italiana, decidió emigrar a Italia en 2023 en busca de nuevas oportunidades. Allí trabajó como camarera en un restaurante de Lombardía y luego como recepcionista en hoteles.
Con el tiempo, la joven rosarina desarrolló un emprendimiento remoto propio: asesoraba a argentinos interesados en obtener la ciudadanía italiana, brindando orientación sobre trámites y requisitos. Este negocio le permitía mantener una vida móvil mientras generaba ingresos desde cualquier lugar del mundo. Durante los últimos años recorrió distintos países europeos y asiáticos como España, Países Bajos, India, Vietnam y Tailandia. En redes documentaba constantemente sus viajes y reflexionaba sobre cómo los desplazamientos transformaban su perspectiva personal.
Uno de los destinos que más la había impactado fue Koh Tao, una isla tailandesa famosa por sus playas y actividades acuáticas. Allí realizó cursos de buceo y compartió en sus redes una reflexión que resumía su filosofía de vida: “Vivir en una isla paradisíaca, estar en patas todo el día, conocer las profundidades del infinito azul y por ende las mías. Dicen que nunca te vas siendo la misma que llegaste, y puff cuánta verdad… crecimiento puro”.
El viaje que no terminó como esperaba
Australia representaba una nueva aventura en la vida nómada de Andreatta. Había llegado el 17 de abril y pasó algunos días en Sydney antes de continuar recorriendo el país. Viajaba en el micro de FlixBus desde Cairns hacia Airlie Beach, acompañada por un grupo de amigas y otros mochileros extranjeros. Según sus allegados, estaba viviendo “el viaje de sus sueños”. El vehículo trasladaba 28 pasajeros en total, la mayoría turistas internacionales.
El accidente ocurrió cuando el micro volcó sobre la autopista Bruce, una de las rutas principales del estado de Queensland que conecta distintos destinos turísticos de la costa australiana. Andreatta fue extraída del vehículo con vida y trasladada de urgencia al hospital más cercano, pero las heridas sufridas en el impacto resultaron fatales. Falleció pocas horas después de su ingreso. Además de la rosarina, otras 17 personas sufrieron heridas en el siniestro, mientras que tres pasajeros permanecieron hospitalizados en estado grave.
Impacto en su comunidad
La noticia de la muerte de Serena Andreatta generó conmoción en Rosario y entre la comunidad de argentinos que viven en el exterior. En redes sociales, amigos y conocidos expresaron sus condolencias recordando su energía, su pasión por viajar y su espíritu de aventura. La joven se había convertido en una referencia para muchos argentinos interesados en emigrar a Europa, no solo por su emprendimiento de asesoría sino por la forma en que documentaba y compartía sus experiencias de vida en el extranjero. Sus últimas publicaciones mostraban a una persona en plena búsqueda de nuevas experiencias y crecimiento personal a través de los viajes.
La tragedia en Australia contrasta dolorosamente con los planes que Andreatta tenía para su futuro. A los 26 años, parecía estar consolidando un modelo de vida que le permitía trabajar desde cualquier punto del planeta mientras continuaba explorando nuevos destinos. Su muerte plantea nuevamente el riesgo que implican los viajes en transporte de pasajeros por rutas extensas, especialmente en países con diferentes estándares de seguridad vial.



