El escritor, director de cine y guionista español Gonzalo Suárez murió este martes en su domicilio madrileño a los 92 años. La noticia fue confirmada por la Agencia EFE a través de fuentes cercanas a su familia. Nacido en Oviedo en 1934, Suárez fue una figura central del cine español durante más de cinco décadas, con una carrera que lo llevó a dirigir a actores de renombre internacional como Hugh Grant y Elizabeth Hurley, además de figuras españolas como Ana Belén y Víctor Manuel. Su paso más reciente por la industria cinematográfica lo llevó a recibir, hace apenas días, el Goya de Honor 2026, galardón otorgado el 28 de febrero en Barcelona en reconocimiento a su trayectoria. Con esta distinción, la Academia de la Cinematografía Española coronó una vida dedicada al arte y la imaginación en el séptimo arte.
La carrera de un visionario del cine europeo
Suárez combinó su rol de cineasta con otros oficios creativos: fue escritor, actor y periodista deportivo. Su obra cinematográfica se caracterizó siempre por la apuesta a la imaginación, la fantasía y la narrativa inspirada en la literatura clásica. Su película más emblemática fue “Remando al viento” (1988), biografía de la escritora Mary Shelley que protagonizaron Hugh Grant, José Luis Gómez y Elizabeth Hurley. Este film le valió la Concha de Plata del Festival de San Sebastián y nada menos que siete premios Goya, incluyendo mejor película y mejor dirección.
A lo largo de su filmografía, Suárez llevó al cine y la televisión adaptaciones de obras literarias clásicas españolas. Dirigió versiones televisivas de “Los pazos de Ulloa” de Emilia Pardo Bazán y “La Regenta” de Leopoldo Alas “Clarín”, demostrando una vocación constante por el diálogo entre cine y literatura. Durante los años setenta dirigió “Morbo” con Ana Belén y Víctor Manuel, pareja que volvió a trabajar con él en “Al diablo, con amor” y en sus adaptaciones de “La Regenta”, “Beatriz” y “La parranda”.
La década de 1980 confirmó su reconocimiento internacional. Abrió los ’80 con “Epílogo” (1984), galardonado en los festivales de Cannes y Río de Janeiro con premios de la Juventud y Especial del Jurado. En los noventa continuó con films como “Don Juan en los infiernos” (1991), “El detective y la muerte” (1994) —seleccionada en Francia como una de las cuatro mejores películas europeas del año—, “El portero” (2000) y “Arsénico, por favor” (2002). Sus últimas películas fueron “El genio tranquilo” (2005), “Oviedo Express” (2007) con Aitana Sánchez-Gijón y Maribel Verdú, y tras un silencio de doce años, “El sueño de Malinche” (2019), sobre la llegada de Hernán Cortés a México.
Premios y reconocimiento internacional
Su trayectoria acumuló decenas de galardones internacionales. Entre los más destacados figuran el Premio Nacional de Cinematografía (1991), la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio (2016), la Medalla de Oro de Bellas Artes (1990) y el nombramiento como Caballero de las Artes y las Letras de Francia (1997). La Academia Europea de Cine y Televisión también lo reconoció en múltiples ocasiones.
Ante las dificultades en financiar el cine que deseaba realizar, Suárez se volcó progresivamente a la escritura en los últimos años. Fue autor de decenas de novelas y libros de relatos y crónicas. Entre sus obras literarias destacan “El caso de las cabezas cortadas”, “La suela de mis zapatos”, “El cementerio azul”, “Con el cielo a cuestas”, “La musa intrusa” y “Ciudadano Sade”. Alguna vez reflexionó sobre su época: “La vulgaridad se ha convertido en una cualidad universal”, frase que resumía su crítica constante a la mediocridad artística.
Trasladado a Madrid a los dos años por el trabajo de su padre, catedrático de francés, Suárez vivió la Guerra Civil española (1936-1939) y la posguerra en la capital, vivencias que años después trasladaría a la pantalla con notable sutileza. Su legado permanecerá en la memoria del cine europeo como referente de imaginación narrativa y compromiso con la excelencia artística.



