Dos profesionales de la salud del prestigioso Hospital Italiano quedaron en el centro de un escándalo judicial que sacude al sistema sanitario argentino. Los médicos residentes fueron señalados por presuntamente sustraer fármacos de la institución para utilizarlos en eventos privados.
La causa judicial avanza contra Hernán Boveri y Delfina Lanusse, ambos profesionales jóvenes que desarrollaban su carrera en el reconocido centro médico porteño. La fiscalía los imputó por el delito de administración fraudulenta de sustancias controladas.
Los acusados rechazaron categóricamente los cargos formulados en su contra durante sus declaraciones ante la justicia. Sin embargo, la investigación continúa su curso mientras se recopilan pruebas y testimonios que permitan esclarecer los hechos denunciados.
El caso genera particular preocupación en el ámbito sanitario, donde el manejo de medicamentos está sujeto a estrictos protocolos de seguridad y control. La sustracción no autorizada de fármacos representa una falta grave que compromete tanto la ética profesional como el funcionamiento institucional.
Fuentes cercanas al expediente indicaron que la investigación surgió tras detectarse irregularidades en el inventario farmacéutico del hospital. Los auditores internos habrían identificado faltantes que no coincidían con los registros oficiales de dispensación.
La dirección del Hospital Italiano aún no emitió comunicados oficiales sobre el tema, aunque trascendió que la institución colabora plenamente con las autoridades judiciales. El prestigio del centro médico, reconocido por su excelencia académica y asistencial, se ve empañado por este episodio.
El desarrollo del proceso judicial determinará las responsabilidades correspondientes y las eventuales sanciones para los profesionales involucrados en este controvertido caso que conmociona al sector salud.



