Mauricio Macri encabezará este viernes un acto del PRO en Mendoza como parte de su estrategia para reposicionar al partido de cara a las elecciones legislativas de 2027. El ex presidente se reunirá con el gobernador Alfredo Cornejo en una jornada que forma parte del ciclo “Próximo Paso”, la iniciativa con la que busca fortalecer su estructura territorial en el interior del país después de haber realizado actividades similares en el AMBA y Resistencia, Chaco.
El evento comenzará a las 18 y contará con la participación del diputado nacional y secretario general del PRO, Fernando De Andreis, como principal orador junto a Macri. La estructura de la jornada incluye tres paneles temáticos identificados con las siglas del partido: uno dedicado a los “Principios” del espacio, otro a la “Realidad” política y territorial, y un tercero sobre las “Oportunidades” que visualizan sus referentes para el próximo ciclo electoral. Dirigentes de la región Cuyo asistirán a la presentación que busca reafirmar la identidad y los valores del PRO frente a una audiencia política clave en el interior.
La actividad ocurre en un contexto de creciente tensión entre el PRO y el Gobierno de Javier Milei. En las últimas horas, Macri volvió a marcar diferencias públicamente con La Libertad Avanza, respondiendo a críticas del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien hace días afirmó que una eventual candidatura del ex presidente sería “funcional al kirchnerismo”. Ante esa acusación, Macri fue directo: “Pregúntenle a Cristina (Fernández de Kirchner) si favorecimos al kirchnerismo en estos años”.
Críticas a un liderazgo “emocional”
Las diferencias entre Macri y Milei se profundizaron con los comentarios del ex presidente sobre el estilo de conducción actual. En declaraciones a periodistas, Macri caracterizó el liderazgo del mandatario como “absolutamente emocional” y realizó una comparación que suena a autocrítica reflexiva. “Él se ve como lo que yo sentí en mis marchas. Se ve como un profeta”, evaluó sobre Milei, marcando distancia respecto a lo que considera un exceso de personalismo en la gestión presidencial.
Estas críticas se enmarcan en una disputa más amplia dentro del espacio no peronista. El PRO, que apoyó inicialmente el gobierno libertario, ha comenzado a distanciarse de sus políticas y plantear su propio proyecto para las próximas elecciones. Macri busca consolidar una estructura propia que le permita competir con La Libertad Avanza y mantener relevancia política en un contexto donde el gobierno goza de apoyo electoral pero enfrenta cuestionamientos económicos y sociales.
El acto de Mendoza es estratégico: la provincia es gobernada por Alfredo Cornejo, una figura importante dentro del radicalismo que mantiene vínculos con el PRO. La región Cuyo resulta decisiva para cualquier proyecto electoral nacional, ya que concentra distritos competitivos. Con estas actividades, Macri intenta demostrar que el PRO posee estructura territorial y capacidad de convocatoria propia, independiente del Gobierno nacional.
La tensión entre ambos espacios responde también a diferencias sustanciales sobre la orientación de las políticas públicas. Mientras Milei apuesta por un enfoque más radical de ajuste fiscal y reducción estatal, el PRO ha buscado matizar algunos aspectos de esa agenda. Las críticas de Macri sobre el “populismo” y los liderazgos “emocionales” sugieren que visualiza limitaciones en la propuesta libertaria de cara al futuro político del país.
El próximo ciclo electoral será determinante. Con los actos del “Próximo Paso”, Macri busca recuperar protagonismo político y mostrar que el PRO tiene propuestas y liderazgos alternativos. Las definiciones sobre candidaturas y alianzas aún están abiertas, pero la estrategia del ex presidente apunta a consolidarse como un actor político con capacidad propia para competir en 2027, más allá de la actual relación con La Libertad Avanza.



