El gobierno de Axel Kicillof ratificó su rechazo frontal a la reforma electoral impulsada por la administración Milei y exigió mantener las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) como mecanismo de selección de candidatos. Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, fue tajante: acusó al oficialismo nacional de pretender “fragmentar el armado político opositor” de cara a las elecciones presidenciales de 2025. La postura se conoció después de que el Ejecutivo Nacional intensificara sus gestiones legislativas para suspender o eliminar directamente las primarias en el Congreso.
La defensa bonaerense de las PASO
Durante una conferencia de prensa desde la gobernación, Bianco desplegó los argumentos del rechazo provincial. Sostuvo que la intención del gobierno es evitar que la oposición se organice para garantizar la reelección de Milei. “Quieren evitar que la oposición se organice para que Milei sea reelecto”, afirmó con dureza el funcionario.
Bianco cuestionó además la legitimidad de modificar las reglas electorales con fines partidarios. “Alterar las reglas del juego para beneficiar a un espacio está mal, es un delito”, sentenció, rechazando que se argumente ahorro fiscal como justificativo. El ministro bonaerense contraargumentó que cualquier reforma electoral debe apuntar a transparencia, economía o eficacia del proceso, nunca a “ganar una elección”.
El funcionario bonaerense también cuestionó el argumento de optimización presupuestaria que esgrime La Libertad Avanza para impulsar tanto la eliminación de las PASO como la implementación de la Boleta Única Papel. Recordó que la provincia de Buenos Aires cuenta con experiencia reciente en materia electoral y que el marco normativo no debe modificarse por conveniencia política coyuntural.
La contrapuesta del oficialismo nacional
Desde la Casa Rosada, el jefe de Gabinete Diego Santilli contraatacó con optimismo legislativo. Ratificó que el gobierno nacional continuará negociando en el Congreso para avanzar con la reforma política. El funcionario nacional justificó la medida argumentando cansancio electoral del electorado ante múltiples votaciones y el costo económico que implica organizar el proceso actual.
Con seguridad sobre el desenlace, Santilli afirmó en una entrevista televisiva: “La reforma electoral va a salir y la eliminación o suspensión de las PASO va a salir”. Incluso fue más allá en sus proyecciones electorales, asegurando que los cambios no afectarán las chances de reelección presidencial: “Con PASO, sin PASO, con más o menos acuerdos, Milei va a ganar. Si fuera este domingo las elecciones, el Presidente va a volver a ganar”.
La posición de Kicillof marca una nueva línea de confrontación entre la gobernación bonaerense y el Ejecutivo Nacional en materia institucional. Mientras el oficialismo avanza con negociaciones legislativas para modificar el sistema electoral, la provincia más poblada del país mantiene su defensa del sistema de primarias, considerado fundamental para la estructura política argentina desde su implementación en 2009.



