La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni sumó nuevos elementos esta semana. El fiscal federal Gerardo Pollicita citó a declarar al contratista que realizó las refacciones en la casa del jefe de Gabinete ubicada en el country Indio Cuá Golf Club, en Exaltación de la Cruz. Las obras en ambas propiedades del funcionario habrían demandado un gasto estimado de 170 mil dólares.
La citación judicial y los documentos requeridos
Matías Tabar, responsable de las obras en la casa del country, deberá presentarse el próximo 24 de abril a las 9 de la mañana en los tribunales de Comodoro Py. El fiscal Pollicita le solicitó que concurra con toda la documentación vinculada a los trabajos realizados: presupuestos, cotizaciones, contratos, órdenes de trabajo, facturas y comprobantes de pago.
El requerimiento judicial abarca también las comunicaciones que el contratista mantuvo con Adorni o con su esposa, Bettina Angeletti, quien figura como titular del inmueble. Tabar deberá aportar “toda constancia respaldatoria de pagos, sean éstos en efectivo, transferencia, cheque, tarjeta, permuta o cualquier otra modalidad”.
La Justicia busca además información detallada sobre cuentas bancarias, billeteras virtuales, CBU, CVU, cheques e instrumentos utilizados para recibir los pagos por la obra, con identificación de fechas, montos y pagadores.
Las propiedades bajo la lupa y los montos involucrados
La investigación apunta a dos inmuebles del jefe de Gabinete que fueron refaccionados a costos elevados. En el departamento de la calle Miro, en el barrio porteño de Caballito, se estima un gasto de entre 60 y 70 mil dólares. En la casa del country de Exaltación de la Cruz, las obras habrían demandado cerca de 100 mil dólares.
La esposa de Adorni adquirió la propiedad del country en noviembre de 2024 y abonó una tasa de ingreso de 5.000 dólares. El fiscal Pollicita también requirió a la administración del barrio cerrado información detallada sobre este pago y el de las expensas, ya que no hubo respuesta a un pedido previo similar.
En paralelo, el juez Ariel Lijo levantó el secreto bancario y fiscal tanto de Adorni como de su esposa, lo que permitirá a los investigadores acceder a los movimientos financieros de ambos durante el período analizado.
La declaración del contratista y del encargado del edificio de Caballito podrían aportar información clave para determinar el origen de los fondos utilizados en las refacciones y si estos se corresponden con los ingresos declarados por el funcionario.



