El Gobierno de Javier Milei anunció en las últimas horas una flexibilización del cepo cambiario mediante disposiciones coordinadas del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores. Los cambios impactarán en ciudadanos comunes, exportadores y empresas financieras, con el objetivo de acelerar la desmonetización de dólares y reducir presiones en los mercados paralelos.
## Medidas para personas físicas y tarjetahabientes
Las personas naturales ya no estarán obligadas a liquidar los dólares provenientes de exportaciones de bienes, aunque deberán ingresar esas divisas al país. Se trata de un alivio para pequeños y medianos exportadores que operan desde el territorio nacional sin necesidad de vender sus divisas en el mercado oficial.
Otro cambio significativo apunta a facilitar el gasto en el exterior: se eliminó el tope de 50 dólares para retiros de efectivo mediante tarjeta de crédito en moneda extranjera. Esta medida busca desalentar el traslado físico de dinero “cash” al exterior, permitiendo que ciudadanos accedan a sus fondos con mayor flexibilidad cuando viajan o realizan compras internacionales online.
La ampliación del límite responde a una estrategia más amplia: reducir la demanda de billetes de papel en divisas, que genera presión adicional sobre las reservas del Banco Central. Al facilitar pagos digitales internacionales, se espera contener la circulación paralela de dólares y los movimientos especulativos que caracterizan al mercado informal.
## Plazos extendidos para empresas exportadoras
Las compañías enfrentan cambios más sustanciales en los tiempos de repatriación de divisas. Para exportaciones dirigidas a filiales que no superen 200 millones de dólares, el plazo se extendió de 60 a 180 días. En rubros como indumentaria y otros sectores, el plazo se amplió de 180 a 365 días. Para bienes de capital, la extensión llega a un año calendario completo.
Estas prórrogas ofrecen mayor flexibilidad de tesorería a empresas exportadoras y reducen la presión inmediata de liquidación forzada. Simultáneamente, se habilitó el pago de Obligaciones Negociables y deudas comerciales hasta tres días antes del vencimiento, lo que mejora la gestión de flujos de efectivo para inversores y deudores corporativos.
El Banco Central también ratificó por 90 días adicionales la denominada “restricción cruzada”, una normativa que impide a quienes compren dólares en el mercado oficial adquirir títulos valores con liquidación en moneda extranjera durante ese período, y viceversa. La medida busca frenar operaciones de arbitraje conocidas como “ruleo”: la práctica de comprar dólares al tipo de cambio oficial para revenderlos en mercados financieros como Dólar MEP o Contado Con Liquidación (CCL), donde cotizan con prima.
## Contexto de la medida y objetivos de política
Las flexibilizaciones llegan en un contexto donde la administración Milei intenta equilibrar dos objetivos: mantener control sobre las reservas de divisas y reducir presiones inflacionarias derivadas de la demanda de dólares paralelos. Desde que asumió el Gobierno, se han implementado múltiples ajustes al régimen de restricción cambiaria, buscando transitar desde un cepo “duro” hacia un sistema más gradual.
Los analistas señalan que estas medidas responden a presiones del sector empresarial exportador, que reclama mayor certidumbre y flexibilidad para operar. También buscan desincentivar el “ruleo” sin cerrar completamente el mercado de valores, manteniendo un balance complejo entre política monetaria y cambiaria.
La eliminación del tope de 50 dólares en tarjeta también se alinea con la agenda de desmonetización: si los ciudadanos gastan dólares digitalmente en el exterior en lugar de extrae efectivo, hay menos presión sobre la circulación física de divisas.
## Impacto esperado en mercados
Estas medidas podrían impactar en los diferenciales de cotización entre el dólar oficial, el MEP y el CCL, aunque en el corto plazo la “restricción cruzada” continuará limitando el arbitraje. Exportadores medianos podrán organizar mejor sus flujos sin liquidación inmediata obligatoria.
Para ahorristas comunes, los cambios representan mayor acceso a divisas en el exterior pero sin ampliar el mercado oficial de cambio, que mantiene su cotización regulada. El Banco Central continúa cuidando cada paso en la apertura cambiaria para evitar fugas aceleradas de reservas.



