Tensión en el transporte: UTA y empresas buscan acuerdo ante amenaza de paro de colectivos
Este miércoles se realizará una reunión clave entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte para intentar destrabar un conflicto salarial que mantiene en vilo a miles de usuarios del AMBA. La negociación se da en medio de amenazas de un posible paro de colectivos y con las tensiones al rojo vivo tras una fallida audiencia virtual realizada el viernes pasado en la Secretaría de Trabajo, donde ambas partes quedaron sin ponerse de acuerdo sobre los aumentos de sueldo que reclaman los choferes.
Las empresas endurецen posturas sobre subsidios
Las cámaras empresarias mantienen una posición que genera rechazo frontal en el gremio: aseguran que no están en condiciones de presentar una propuesta de aumento salarial porque cualquier mejora depende de que la Secretaría de Transporte apruebe una actualización de la estructura de costos y los subsidios que percibe el sector. Según los empleadores, el esquema actual de financiamiento quedó completamente desactualizado, ya que los subsidios se calculan con valores de meses atrás mientras los costos operativos continúan aumentando sin pausa.
Las empresas sostienen que esa brecha creciente las obliga a financiar gastos corrientes —como la compra de combustible— mediante endeudamiento, una situación que según argumentan les impide asumir nuevos compromisos salariales. Desde las cámaras advierten que sin una actualización de los subsidios por parte del gobierno, simplemente no tienen margen para mejorar los sueldos de los trabajadores.
Sin embargo, la UTA rechaza categóricamente este argumento. Los representantes sindicales criticaron con dureza que las empresas condicionen cualquier mejora salarial a cuestiones que consideran ajenas a los trabajadores. “Queremos cobrar por nuestra labor y, sin embargo, los empleadores supeditan cualquier propuesta económica a una actualización de sus gastos operativos”, dijeron durante la fallida audiencia del viernes.
El gremio fue más allá en sus críticas: afirmó que los choferes quedaron “rehenes de una controversia que les resulta completamente ajena” y exigió que sea el gobierno quien tome cartas en el asunto. “La autoridad administrativa no puede permanecer inmutable mientras se dilata la discusión salarial. El gobierno debe tomar cartas en el asunto y exigir a los empleadores que negocien nuevos salarios”, sostuvo la UTA en un comunicado de tono desafiante.
Junio tenso: pagos pendientes y amenaza de paro
La preocupación en el gremio aumenta por la proximidad de la fecha de pago de los haberes de junio. La UTA pidió definiciones concretas sobre cuándo percibirán efectivamente sus ingresos los trabajadores y también rechazó de plano la posibilidad de que el medio aguinaldo sea abonado en cuotas, una alternativa que había trascendido en el marco de las negociaciones entre las partes.
Con el pago de sueldos en riesgo y sin avances significativos en la mesa de negociación, la amenaza de un paro de colectivos en el AMBA se mantiene latente. Un corte de servicio de esa magnitud afectaría directamente a millones de pasajeros en toda el área metropolitana, impactando en la movilidad diaria de porteños y habitantes de la provincia de Buenos Aires que dependen del transporte público para ir al trabajo, la escuela y otros compromisos.
La reunión de este miércoles será determinante. Si ambas partes no logran acercarse en posiciones —especialmente si las empresas no presentan una propuesta salarial concreta— el gremio podría dar curso a la medida de fuerza que viene amenazando. Mientras tanto, los usuarios del transporte público siguen en la incertidumbre sobre si podrán contar con los colectivos en las próximas semanas.



