Conmebol confirmó este lunes que el árbitro colombiano Wilmar Roldán dirigirá el partido entre Boca Juniors y Universidad Católica este jueves 28 de mayo por la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. Se trata de un encuentro decisivo para el Xeneize, que necesita ganar de manera imperativa para asegurar su clasificación a los octavos de final del torneo continental. Una derrota o un empate lo condemnaría a disputar la Copa Sudamericana, segunda categoría del fútbol sudamericano.
La noche del Xeneize en el monumental
El equipo dirigido por Claudio Úbeda afronta una encrucijada crítica en su campaña internacional. La designación de Roldán genera expectativa en el ambiente futbolístico argentino, ya que el juez colombiano es uno de los árbitros con mayor experiencia en competiciones sudamericanas, habituado a dirigir encuentros de máxima tensión en Copa Libertadores. Su trayectoria lo posiciona como un árbitro confiable para partidos de este calibre, aunque la decisión también levanta atención por tratarse de un duelo donde cada detalle arbitral podría resultar determinante.
La terna completa que acompañará a Roldán estará integrada íntegramente por jueces colombianos. Alexander Guzmán y Cristian Aguirre actuarán como árbitros asistentes, mientras que Carlos Ortega cumplirá la función de cuarto árbitro. En cuanto al videoarbitraje, David Rodríguez se desempeñará como encargado del VAR y Jhon León como AVAR, extendiendo la presencia colombiana en todas las instancias de la arbitraje.
Boca en la búsqueda de la gloria continental
Boca necesita vencer a Universidad Católica para mantener viva su ilusión de avanzar en el máximo torneo de clubes de Sudamérica. El escenario en La Bombonera será de máxima presión y tensión, con el Xeneize buscando hacerse fuerte ante su hinchada para asegurar la clasificación a octavos de final. Los antecedentes de Roldán en partidos decisivos de Copa Libertadores refuerzan la credibilidad de la designación, aunque cualquier polémica arbitral en un encuentro de estas características podría generar controversia.
La terna arbitral que designó Conmebol tiene experiencia en el manejo de partidos de Copa Libertadores con presión mediática y emocional elevada. Alexander Guzmán y Cristian Aguirre han participado en encuentros importantes del torneo, mientras que la estructura completa refleja los estándares técnicos que maneja el organismo sudamericano para competencias de esta envergadura.
El contexto de una noche de alto voltaje
El partido de este jueves representa mucho más que tres puntos en la tabla de posiciones. Para Boca es prácticamente una final, donde la victoria es obligatoria para evitar una temprana despedida del certamen. El Monumental será un factor importante, pero también lo serán las decisiones arbitrales en una noche donde el fútbol, la pasión y la tensión convergerán en cada jugada.
La designación de Wilmar Roldán responde al criterio de Conmebol de enviar árbitros experimentados para partidos decisivos. Su perfil como profesional confiable en competencias continentales representa el estándar de calidad que demanda un encuentro de estas características. Boca afrontará el jueves una noche de gloria o frustración, con Roldán como testigo imparcial en cada momento de un duelo que definirá gran parte del futuro xeneize en la Copa Libertadores 2024.



