El Gobierno oficializó este lunes la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), un programa de beneficios fiscales orientado a estimular inversiones productivas en micro, pequeñas y medianas empresas. La medida se formalizó mediante el Decreto 242/2026, publicado en el Boletín Oficial y rubricado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo. El régimen busca fomentar la producción, el empleo formal y las exportaciones a través de incentivos específicos para el sector empresarial de menor envergadura.
Alcance y requisitos del programa
El RIMI está dirigido a micro, pequeñas y medianas empresas clasificadas en el “tramo 2” que tributen por el impuesto a las ganancias, así como a determinadas entidades sin fines de lucro registradas. El programa apunta a incentivar inversiones que impulsen el desarrollo económico, mejoren la competitividad sectorial, generen empleo formal e incrementen las exportaciones de bienes y servicios. Los beneficios se activarán una vez que la inversión esté en funcionamiento operativo.
Las inversiones alcanzadas incluyen proyectos de infraestructura productiva, modernización de procesos, desarrollo de nuevas líneas de negocios y adquisición de bienes de capital. También se contempla la eficiencia energética, como la generación y almacenamiento de energías renovables, así como mejoras destinadas a reducir el consumo en procesos productivos. Los beneficios fiscales consisten en la devolución de créditos de IVA con un tope del 50% del cupo anual.
Desde el Ejecutivo aclararon que quedan excluidas las inversiones de carácter financiero y que no podrán acceder al régimen quienes tengan deudas con el fisco. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en coordinación con los ministerios de Agricultura y Energía, deberá dictar normas complementarias en un plazo de 30 días para la implementación efectiva del programa.
Objetivos de política económica
La medida forma parte de la estrategia del Gobierno para impulsar la reactivación económica a través de instrumentos de promoción selectiva. El RIMI busca generar condiciones más favorables para que las pymes, sector que concentra la mayor cantidad de empleados en el país, realicen inversiones de ampliación y modernización. Con esta herramienta, la administración Milei intenta fortalecer la base productiva nacional y aumentar la competitividad de las empresas frente a la competencia internacional.
El régimen se suma a otros programas de promoción económica implementados por el Gobierno, como el Vouchers Educativos y la iniciativa “Formando Capital Humano”. Los incentivos fiscales buscan generar un círculo virtuoso donde las inversiones en producción traigan consigo la generación de empleo, aumento de salarios y mayor recaudación tributaria a mediano plazo.
La publicación en el Boletín Oficial marca el inicio del proceso de implementación. Las dependencias del Estado tienen 30 días para establecer los detalles operativos y los procedimientos para que las empresas accedan a los beneficios. Se espera que en las próximas semanas se detallen los mecanismos de solicitud, certificación y seguimiento de las inversiones.
Cierre
El RIMI representa un instrumento de política económica enfocado en fortalecer el sector productivo de pequeña y mediana escala en Argentina. Con beneficios fiscales concretos y requisitos claros, el Gobierno busca incentivar inversiones que generen empleo y mejoren la productividad nacional, mientras que las agencias responsables deberán traducir la normativa en procedimientos prácticos para que las pymes accedan efectivamente a estos beneficios en los próximos meses.



